Ma. Guadalupe Ortiz Bernal / Arqueóloga
Ma. Guadalupe Ortiz Bernal / Arqueóloga

En el transcurso del año de 1812, a dos años del inicio del movimiento insurgente en la Nueva España, se presentó en su amplio territorio una sobremortalidad provocada por una epidemia que se prolongó hasta 1814. La sintomatología relaciona dicha enfermedad con el tifo, porque  su característica principal fue la fiebre, de donde resulta que varios autores la denominaron como la epidemia de las “fiebres misteriosas”, tal como se registró en las partidas de defunción.

Los relatos históricos señalan que la epidemia tuvo su origen en el sitio de Cuautla, durante el movimiento de independencia, un suceso donde las fuerzas insurgentes al mando de Morelos se atrincheraron en este poblado. Ante ello, el virrey Félix María Calleja decidió acordonar y limitar en lo posible todo abastecimiento contra los «insurrectos» (Argumaniz, 2017). La situación de miseria, hacinamiento, falta de alimento y agua, o el consumo de ambas en mal estado, fueron el acicate para el brote de la epidemia entre los sitiados; para el mes de marzo de 1813 se padecían sus consecuencias. Con el traslado de soldados de una región a otra, propio de las circunstancias de la guerra, esparció la epidemia provocando consecuencias desastrosas en la población (González, 2019).

En la villa del Fresnillo, la epidemia se presentó durante el año de 1813 y de enero a julio de 1814, a partir de dicho mes comenzó a declinar y en agosto cesó del todo, tal como lo notificó el párroco de la iglesia de la Purificación, José Vicente Pérez, al obispado de Guadalajara. Señaló el número de feligreses fallecidos de fiebre en la recta final de la presencia de dicho mal. Es decir, en 1814 perecieron en total 754 individuos en su jurisdicción eclesiástica (Pérez, 1815).

Tan sólo en la cabecera – Fresnillo –, fallecieron de fiebre 353 adultos y 139 párvulos, por otras enfermedades 60, dando un total de 552 defunciones. En las haciendas de campo de Ábrego, Mezquite, Rancho Grande, Río Chico, Río de Medina, Santa Cruz, Torreón y Trujillo, se registraron 118 inhumaciones por la peste y 84 a causa de otro padecimiento. Aunque el informe de las defunción de cada una de las fincas no especifica el número exacto de quienes sucumbieron ante la epidemia por grupo de edad, en su mayoría son adultos, por tanto fue el grupo poblacional más afectado en toda la villa (Pérez, 1815).

Se desconocen las causas por las cuales se pudo haber detonado la enfermedad en la región, pero no se descarta el paso de tropas, la movilización poblacional, el comercio y las condiciones de poca higiene que se vivieron en los primeros años del movimiento de independencia. No obstante, el sector vulnerable que contrajo con mayor rapidez la fiebre en Fresnillo fueron las personas mal alimentadas, a consecuencia de la escasez de vívieres que se presentó entre los vecinos (Pérez, 1815).

Entre las reacciones que se tuvieron para combatir la epidemia fue el uso de medicinas que el obispo de Guadalajara, Juan Cruz Ruiz de Cabañas, proporcionó a la villa, cuya vía de administración fue en adultos y párvulos, ocasionando la desaparición de algunos de los síntomas, entre ellos el vómito. Desafortunadamente, quienes no lograron sobrevivir fue por no acatar las acciones sugeridas de las autoridades encargadas de la sanidad; es decir, si los convalecientes no hubieran cometido la imprudencia de ingerir en exceso ciertos alimentos durante el tratamiento, el número de muertos hubiera sido menor (Pérez, 1815).

Fuentes consultadas

Argumaniz Tello, Juan L. (2017). “La epidemia de 1814 en Guadalajara Una aproximación para explicar la sobremortalidad por “fiebres” en la ciudad”. En José G. González Flores (Coord.), Epidemias de matlazahuatl, tabardillo y tifo en Nueva España y México. Sobremortalidades con incidencia en la población adultadel siglo XVII al XIX (pp. 156 – 175). Saltillo, Coahuila, México: Quintanilla Editores. Recuperado de https://www.academia.edu/40643471/Epidemias_de_matlazahuatl_tabardillo_y_tifo_en_Nueva_Espa%C3%B1a_y_M%C3%A9xico._Sobremortalidades_con_incidencia_en_la_poblaci%C3%B3n_adulta_del_siglo_XVII_al_XIX

González Flores, José G. (2019). “La epidemia de tifo y la guerra insurgente en el oriente de Michoacán, 1813-1814”. Relaciones de Estudio de Historia y Sociedad, 40 (159), 147-169. doi: http://dx.doi.org/10.24901/rehs.v40i159.605

Pérez, Vicente J. (1815). Razón de la bautismos, casamientos, y entierros de adultos y párvulos, que se han hecho en esta parroquia de la villa del Fresnillo y capillas de su jurisdicción, desde enero hasta diciembre de 1814 años. Archivo Histórico de la Arquidiócesis de Guadalajara. Guadalajara, México.

Columna: Colectivo 450


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