Cuquis Hernández
Cuquis Hernández

Como Schwarzenegger: “I’ll be back”

 

La última sesión y clausura del segundo periodo ordinario de sesiones del segundo año constitucional de la 63 Legislatura, y la instalación del segundo periodo de receso, tooooooodo en un mismo día, amén de un rosario interminable de puntos en el orden del día, estuvo como para volver loco a cualquiera.

Y hubo de todo, estimado lector, de chile, jitomate y cebolla. Vaya, hasta dimes y diretes, protestas, abstenciones y una despedida muuuy emotiva por parte de Eduardo Rodríguez Ferrer como flamante presidente de la mesa directiva, quien de pronto se pareció al PG, con su abrazos no balazos, por su llamado a la reconciliación después de ‘pelear’ con Javier Calzada Vázquez por una “diferencia de criterios”, y pidió a todos sus compañeros diputados: “sean felices”.

La felicidad, les dijo, “les va a dar muchas cosas en la vida, en sus hogares, en todos lados”, por ello pidió, luego del trago amargo de Javier Calzada Vázquez ––quien por cierto se llevó la primera mitad de, de, deee… la jornada legislativa con tantas propuestas sometidas a consideración––, que en esa sala sagrada dejaran los enfrentamientos. Eternamente, dijo, podrán contar con su amistad.

Y amenazó: y como dijo un gobernador de California… Arnold Schwarzenegger, “volveré”. Aaaayyy weee, se oyó a lo lejos decir a uno de sus compañeros, aaayyy para hechos, gritó. “Gracias compañeros”, refirió Ferrer al agradecerles a todos su paciencia y olvidar si hubo algunas diferencias. ¡Aaaah, la felicidad!

Rodríguez Ferrer comentó en el que parecía siempre el último momento de las ‘veintiochorrocientas’ mil sesiones que hubo en el día, de las cuales hubo como 7 u 8 recesos, no de 15 minutos ni de media hora, como ofrecía el diputado, noooo, sino que al tiempo de los agradables legisladores era como el doble en cada sonadita de campana, que ésta era la vigésimo quinta sesión.

Aaaaah, pos yo digo verdad, que hubieran sido más sesiones si se “haigan (del verbo haigar)”, aplicado para no tener que sacar a las carreras tanto y tanto trabajo que, demostraron, fueron acumulando por aquello de la pandemia del COVID-19, y que muy bien pudieron organizarse mejor para no tener que sesionar las casi 12 horas en un solo día, agotando no solo a ellos, sino al resto de quienes les estuvimos acompañando por aquello de las obligaciones reporteriles.

En fin, qué le digo a usted que no sepa estimado lector. Ya se ha dicho en este mismo espacio, tenemos 30 flamantes patrones, jefazazos que se la creen en serio, así que ¿quién les dice algo? ¿Quién los puede cuestionar? Y bueeeno, viene a colación lo dicho por Calzada Vázquez.

Resulta que antes de meter la última de la última de la última (exageré) sesión donde se realizaría la sesión solemne para decretar la conclusión de este segundo periodo de sesiones, Calzada reclamó que se haya metido otra ordinaria en medio, que él insistía, era ilegal. “Qué pena, hagan bien las cosas”, incitaba Calzada.

El asunto era que habían metido un punto para abrir nuevamente la convocatoria a fin de elegir a los cuatro miembros del consejo consultivo, de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Zacatecas (CDHEZ), por no haber alcanzado la votación requerida.

“Por eso critican a este poder, desvirtúan todo el empeño y el trabajo, las aportaciones de calidad que hacen los integrantes de este poder, con cosas así estrellan todo lo bueno que uno construye con mucho esfuerzo”… Puff… Juan Mendoza defendió la postura al explicar que el proceso de selección se había agotado y que no se iba a repetir.

¡LOS 30!

Y vaya que este último día dieron la sorpresa los diputados. ¿Quéee creee? ¡Por fin se reunieron los 30! Ni siquiera cuando iniciaron el periodo. Y aunque no fue durante todo el día, hicieron historia.

DE RECESOS A RECESOS A RECESOS

Vale la pena decirle estimado lector que Ferrer se puso en su papel para calmar a los aguerridos diputados que en la sala suprema traían un soberano relajo. Hablaba Calzada. “Permítame diputado, por favor ciudadanos les pido respeto a quien está tomando la lectura, por favor respeto”, y les dijo: “Receso de 15 minutos para que todos acaben de arreglar sus asuntos”, y sonó la campana ante algunas protestas, “no, sí, cómo chin….es que no respetan, disculpen”.


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