STAFF / NTRZACATECAS.COM
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Personal médico y de enfermería que recibió la vacuna contra COVID-19 celebró este avance como una esperanza y un reconocimiento a su labor, al recordar que, desde marzo, los trabajadores de salud se han enfrentado a la pandemia con consecuencias personales y en el sector. 

Con agotamiento, enfermedad y muerte entre sus filas, consideraron que lo principal es disminuir los números de contagios y decesos en Zacatecas. Aunque recibieron la inmunización con felicidad, llamaron a no descuidar las medidas, en un apoyo a los trabajadores de salud. 

 

En guardia 

La enfermera Leticia recordó que la vacuna representa un reforzamiento para protegernos, pero no para desatender los protocolos”. Ella labora en el área COVID del Hospital General Dr. Emilio Varela Lujan, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). 

Consideró que las dosis llegaron en un momento que el personal no podía esperar más, ante la desesperación por los aumentos de casos y muertes, el desabasto de equipos y camas para atender, así como el contagio de personal y la pérdida de compañeros y compañeras. 

Leticia aseguró que la aplicación de la vacuna ha generado un cambio; sin embargo, dudó si éste sea positivo o negativo, porque podría representar “el desinterés de seguir manteniendo las medidas preventivas”. 

“Le pedimos a la gente que no se confíen, porque no porque ya esté la vacuna no va pasar nada, aun con ella puede dar COVID y no sabemos qué otros efectos pueda haber”. Recordó que la inmunización requiere de 30 días para reacciones secundarias y generar defensas. 

En todo este tiempo, a mí no me ha dado COVID, pero si nos llegara a dar, esperemos que al menos no nos dé tan fuerte como a otras personas, porque muchas en Zacatecas ya han muerto y no queremos que sigan creciendo los números”, concluyó. 

Con esto coincidió Leticia Medrano García, médica general de la Unidad de Especialidades Médicas (UnemeCOVID), ha atendido pacientes positivos desde la llegada de la pandemia a Zacatecas y fue una de las primeras en ser vacunada, lo que describió como “emoción, felicidad y esperanza de que esto funcione”. 

“Crea un poco más de seguridad al momento de hacer nuestro trabajo”, coincidió con sus compañeros, y agregó que la ilusión del personal de salud es ver un decremento en contagios y mortalidad, una vez que la población en general acceda al biológico. 

 

Mayor ánimo 

Javier Misael Camarrillo Torres, camillero del Hospital General del ISSSTE en Zacatecas, declaró que haber recibido la vacuna representa una esperanza para toda la sociedad y brinda seguridad al personal que atiende a los enfermos. 

Para él, acceder a la dosis lo hizo recordar cuando padeció la enfermedadel año pasado, a pesar de seguir estrictas medidas sanitarias; entonces debió permanecer en asilamiento domiciliario por 14 días. Por ello, resaltó, su familia recibió la noticia de la inmunización con mayor alegría. 

Javier Misael explicó que el proceso inició desde diciembre, cuando fue citado la jefatura de enfermería, junto con otros trabajadores; recabaron sus datos personales y le preguntaron sobre enfermedades y alergias. 

Ayer (12 de enero) recibí una llamada para presentarme a las 9 de la mañana en el módulo COVID-19. Ha sido toda una experiencia esta pandemiaaprendizajes y reflexiones, y esta vacuna nos da esperanzas de volver a la vida que teníamos antes”, afirmó. 

El camillero recalcó que, durante la emergencia sanitaria, el trabajo para él y sus compañeros ha sido muy complicado, acompañado de una carga emocional muy pesada, con enfermedades mentales como depresión y estrés de ver pacientes sufrir y morir por el coronavirus. 

A esto, agregó, se le sumó la discriminación que padeció el personal de salud, de la que él mismo fue víctima, por parte personas cercanas e incluso compañeros de otras áreas, quienes los rechazaban al conocer que ingresaban en el área COVID. 

 

Un honor 

“Finalmente llegó el día que pudimos tener acceso a la vacuna”, celebró el neumólogo pediatra Isaac Rodríguez Saldaña, quien atiende en el área COVID-19 del Hospital General de Zacatecas y en un instituto privado. 

Narró que, al inicio de la aplicación, se les informó que sería por medio de cita pero, tras fallas en el sistema, las autoridades decidieron hacerlo de manera “más fluida”, con lo que hubo un acceso que calificó en orden, en el caso del sector salud estatal. 

El médico esperó una hora con 20 minutos: “pasamos un filtro, dos registros recibí la primera dosis”. Después estuvo media hora en observación y se le entregó un folio para la segunda aplicación, que será en 21 días. 

Compartió que al principio estaba nervioso y emocionado, toda vez que calificó como “un honor para todos los que han estado en la batalla. “Éste es un momento muy importante para nosotros como personal de salud que hemos estado al frentecara a cara con el virus. 

Adolfo Castro Salas, médico de urgencias también en el Hospital General, aseguró que en este centro de la Secretaría de Salud de Zacatecas (SSZ) se respetó el espacio de cada trabajador del área COVID, aunque la plataforma nacional tuvo fallas por saturación. 

“Es un hecho muy importante para lo que estamos haciendo. Si bien tenemos equipo de protección personal, no contamos con una protección específica, por eso el hecho de que se otorgue la vacuna es un reconocimiento para poder continuar con nuestra labor”, expuso. 

 

* Con información de Franzely Reyna, Alejandro Castañeda, Alberto Morones y Karen Calderón 

 


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