Francisco Muro González
Francisco Muro González

Recientemente se dio a conocer la existencia en el ámbito público de México de un software denominado Pegasus, el cual, según lo que se sabe, ha estado siendo aplicado en nuestro país, cuando menos en el periodo de entre 2016 y 2017. Así, tanto AMLO como integrantes de su familia han sido espiados mediante el referido software, al menos durante esos pasados dos años, señala la prensa creíble en nuestra demarcación nacional, en especial el periódico Reforma. Así, se puede consultar en ese respetable diario: “Espió Pegasus a AMLO, familia, chofer, doctor…”

No dudo, entonces, que ya estén en el mercado negro de nuestra latitud las grabaciones de las actividades presidenciales, incluso las íntimas del ciudadano presidente AMLO, así como de los políticos de relieve a nivel estatal y municipal de México, lo cual, morbos aparte, son útiles para saber los rumbos que haya tomado, y tome, la política nacional, estatal y local. Y, ¿por qué no? los chismes políticos que se están manejando a nivel local y nacional.

En ese contexto, el periódico Reforma señala que “Al menos 50 familiares y personajes cercanos al presidente Andrés Manuel López Obrador fueron objetivos del software de espionaje Pegasus entre 2016 y 2017, reveló la investigación Internacional Pegasus Project”.

Y en una de esas, me pongo a pensar, quizás hasta uno, persona de lo más común del populacho nacional, pero no de lo más corriente, haya sido objeto de tal vigilancia. Y no es petulancia la mía, sino que, como soy usuario habitual del Internet, es probable que eso ocurra. Pero que conste que no lo deseo.

Discurre uno, asimismo: no será útil y conveniente estar al pendiente de quienes, presumiblemente, están actuando de mala fe, o incluso de modo delincuencial. Sí, porque la información pública, o que merece hacerse pública está un tanto a la mano para quienes se dedican al periodismo de investigación, pero también para quienes participan de mala fe en el Internet.

Ciertamente, es ya común encontrar en el Internet todo tipo de información, lo cual obliga a uno, mero usuario de ese tan importante medio, a por supuesto seleccionar respecto de quienes tienen alguna fama en el ámbito público, sea ésta buena o mala, o que suscite llamativamente nuestro interés. Y sí, recomendaría respetuosamente uno: a quienes tienen puntos de vista coherentes y en pro del mejoramiento de la comunidad.

¿Qué hacer el respecto? Pues mantenerse al pendiente, ¡no queda de otra!


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