Felipe Andrade Haro
Felipe Andrade Haro

El Rey ya se quiere ir de la aldea

 

Había una vez un Rey medio torpe, pero en el fondo (muy en el fondo) sentía que era buena onda. Ésta es una de tantas historias.

PRIMER ACTO. El Rey ya quiere entregar el changarro

ESCENA I

-Rey: Pues con toda honestidad… ¡Ya estoy hasta la madre de esta aldea globera!

-Barón de Alcornoque: ¡No os agitéis, milord, recuerde los vahídos que le dan cuando se enchucha!

-Rey: Se enchucha la más arrugada de tu familia, mentecato.

-Barón de Alcornoque: No me malentienda, milord, “enchucharse” es una palabra aceptada por la Real y Gloriosa Academia de la Lengua de nuestra aldea. Enchucharse quiere decir enojarse. ¿Qué eso no le enseñaron en la escuela en la que se formó?

-Rey: Sé lo que significa enchucharse, zopenco. Pero prefiero el “enojarse”. Además, pareciera que el tiempo va más despacio y se me hacen eternos estos días para largarme.

-Barón de Alcornoque: Bueno, en estricto sentido el tiempo no va ni más rápido ni más lento, el tiempo es relativo. Y, según los científicos, el día sigue teniendo 24 horas, aunque sigue la polémica sobre si dura exactamente las 24 orejas o 23 con 58 minutos. Digo dependiendo del punto de referencia del observador. Es lo que llaman periodo sinódico y periodo sidéreo, porque…

-Rey: Te callas o calabozo méndigo. A mí me vale todo eso, y si por mí fuera ya hubiera mandado un edicto para que el día durara solo 4 o 3 horas. Pero esos son designios del todopoderoso. Y yo, como buen creyente, me inclino ante la fuerza del señor. Solo él es capaz de saber nuestro destino.

-Barón de Alcornoque: Uy, milord, con razón dicen en la aldea que es muy mocho, conservador y fifí. ¿Qué nunca le dio por leer algo de ciencia?

-Rey: ¡Eso es satánico! ¡Guardias!

-Barón de Alcornoque: ¡Sereno, milord! Solo quiero que pase estos últimos días acompañado de quien tanto le admira, platicando sobre otros temas. Para que se vaya más rápido el tiempo.

-Rey: Bueno, ¿y que es tanto escándalo? ¡Guardias!

-Guardia 1: ¿Y ahora qué? Digo todavía faltan varios días para que se vaya. Prenda la tele y vea sus programas cultos de Derbez que tanto le gustan, chingao.

-Rey: Pero mira que jijo de toda su… Quiero saber por qué tanto grito.

-Guardia 1: Pues eso se pregunta. Son todos los burócratas que vinieron a refrescársela por lo de su edicto de reformas a las pensiones. ¡Uyyy, le están echando re gacho!

-Rey: ¿Pues qué no hicieron lo que les dije? ¿No negociaron con los que ganaron? ¡Chingao!

-Guardia 1: Pues también no sabe tejer fino. Cinco años y nomás no aprendió a hacer política, se va como llegó: menso.

-Rey: Ahora si te chento, méndigo Cuascuas.

-Guardia 1: Pues será al rato, porque mi turno ya terminó y me voy al mitin. Y además acabo de meter un amparo por las pinches basificaciones que hizo para sus puros cuates. ¡Nos vemos en los tribunales, panzón!

Sale el guardia dando un fuerte portazo en la oficina de El Rey.

-Rey: ¿Ya viste Barón? Desde que llegué nada de respeto por parte de estos hijos de Muñoz Ledo. Debí mandarlos a la hoguera acusados de herejía, hechicería o algo por el estilo. Pero nuestro poder judicial también está patas arriba. Ya ves al magistrado haciendo comerciales para las tiendas de ultramarinos. ¡Este rancho no tiene remedio!

-Barón de Alcornoque: No se angustie, milord. Le voy a dar sus gotitas de pasiflorina para que se relaje.

-Rey: No, mejor trae una buena botella de vino de la cava real.

-Barón de Alcornoque: Ya la vaciamos según sus reales indicaciones, milord. Incluso usted dijo que los que vienen solo le entran al Marqués de Tonayan. ¡Guácala!

-Rey: Sí, esos de la 4T no tienen el paladar fino, toman hasta aguarrás los muy hijos de la Polevnsky.

Los gritos en el patio se hacen más intensos.

-Guardia 2: Panzón, que diga, milord, ahí está una comisión de burócratas que quiere parlamentar con usted.

-Rey: Mándalos con mi Secretario General, diles que ya tiene indicaciones para resolver ese penoso asunto de las pensiones. ¡Pobre gente! Parece que van a seguir jodidos por otros años más.

Los líderes de la burocracia entran a la oficina del Secretario General del reino.

-Duque de Mendaz: Pasen mis distinguidos, los que alcancen tomen asiento ahorita les van a traer un refresquito y una torta de queso de puerco. Por lo pronto les debo de informar que es mentira que andemos regalando plazas a nuestros cuates y más mentira es aquello de que vayamos a reformar la ley de pensiones. ¡Esos son golpes bajos de los que van a entrar para desestabilizar la gobernabilidad alcanzada por nuestro rey!

-Líder del Sindicato de Guardias: Por trácala te vamos a mandar al calabozo. Ya sabemos que el panzón envió la reforma con sus parlamentarios. ¡Hijos de Salinas!

-Duque de Mendaz: ¡Sin palabrotas, compañero! Y para ser más exactos, les informo que nuestro querido rey acaba de firmar un decreto para que se les entregue a todos un bono de marcha por el equivalente a tres meses de salario más una dotación de caguamas. Las mujeres pueden escoger caguamas, rompope o sidra. Y lo más importante: cada uno tendrá gratis por un mes en nuevo canal de cable para que vena sus programas favoritos.

-Líder del Sindicato de Guardias: ¿Podemos cambiar las caguamas por cinco litros de buen vino?

-Duque de Mendaz: Nomás no os mandéis compañeros. Pero lo voy a checar. (Continuará).


Los comentarios están cerrados.