Marco Antonio Flores Zavala
Marco Antonio Flores Zavala

Presidentes, presidenciables y presentes desde Zacatecas

 

Para responder el tema, propongo mirar desde las formas de elección y sus circunstancias -el eje del relato es el constitucionalismo, no los ciclos políticos. El escenario primordial es la Ciudad de México, por ser sede de los poderes constitucionales-.

Durante la fase de la primera carta magna y las sucesivas reformas legales o de facto (1824-1856) la postulación la hacían las legislaturas estatales, presentaban al Poder Legislativo federal a dos ciudadanos y allí se votaba. Cuatro políticos zacatecanos estuvieron en las menciones presidenciales. Dos de ellos fueron titulares del Ejecutivo -José María Bocanegra y Valentín Gómez Farías-, los otros son asunto casi hagiográfico de Zacatecas -Francisco García Salinas y Manuel González Cosío-. Otros representantes de la entidad y partícipes en la política nacional son Pedro Velez, Luis de la Rosa, José Justo Corro y Teodosio Lares. El que tuvo permanente voz y mano para conducir, seducir y negociar fue Gómez Farías –no ignorar que él propuso y negoció las suertes del emperador Agustín de Iturbide, de Antonio López de Santa Anna y fue presidente del Constituyente de 1856-1857-.

La Constitución de 1857 y la legislación electoral determinó que primero se votara por electores y estos integraran colegios donde se sufragaba por el presidente y un vicepresidente. Así ocurrió, salvo en el período monárquico. Un líder clave en la causa constitucionalista -también liberal- es Jesús González Ortega; éste fue vicepresidente en los aciagos años de la intervención francesa. En la República restaurada y el régimen de Porfirio Díaz, salvo el inquieto Trinidad García de la Cadena, que lo mismo fue moderado liberal –casi monárquico- y reivindicó la presidencia para González Ortega, un grupo de zacatecanos colaboró con Díaz en la capital del país –Miguel Auza, Manuel González Cosío hijo, Trinidad García, Eduardo G. Pankhrust, Miguel Ruelas-. En la monarquía el proveniente de la entidad fue Teodosio Lares; él fue ideológicamente diferente a Gómez Farías y muy distante a las formas políticas de González Ortega. En Zacatecas, Jesús Aréchiga fungió como el gobernante de mano dura; gobernó con un grupo sólido que andando el tiempo fue la base de la oposición estatal.

La legislación electoral a partir de 1911 y la Constitución de 1917 indicaron  que la elección presidencial era directa: un ciudadano-un voto. Vale no ignorar la presidencia convencionista de Eulalio Gutiérrez –procedente de Villa de Cos-. A partir de Venustiano Carranza y hasta Lázaro Cárdenas, varios zacatecanos, sin hacer grupo –como ocurrió en el Porfiriato-, colaboraron con el presidente en turno: los hermanos Roque y Enrique Estrada Reynoso fueron secretarios con Carranza y Álvaro Obregón. Joaquín Amaro fue secretario de Guerra con Obregón y durante el llamado Maximato; fue candidato presidencial ajeno al partido gubernamental. Matías Ramos fue presidente del Partido Nacional Revolucionario y secretario de la Defensa Nacional con Adolfo Ruiz Cortines.

Otras trayectorias presentes en las sucesiones presidenciales son Manuel Tello –más activo en el servicio diplomático y en el senado de la República- y don Leobardo Reynoso, un político hecho en las cámaras de diputados y senadores –ambas las presidió-, gobernó y marcó los siguientes períodos administrativos.

Luego de la preponderancia de Reynoso, los gobernadores eran asignaciones de la presidencia de la República y del PRI. El transcurrir posterior fue conforme a las reglas del sistema político. La diferencia del senador Monreal está en la separación del PRI, no de formas del sistema. Ha hecho camino en la izquierda partidista –PRD, PT, MC- y hace labor para ser postulado. Es obvio señalar: sabe despresidencializar en crisis política y hacer liderazgo en redes, pero no puede ciudadanizar ni reunir elites. Quizá vaya con Morena, pero tendría a las oposiciones en contra. Puede ser propuesta de otras organizaciones y capté la disidencia y oposición al actual régimen, pero quizá no le alcance para proyectar la democracia representativa.

 


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