BAJO SUELO

Ya llegaron, ya están aquí los más recientes resultados de las que en campañas eran benditas encuestas y en gobierno son ataques. Las noticias siguen sin ser buenas para el presidente López Obrador, pues la entidad permanece enterrada en el sótano de las aprobaciones.

En el lugar 32 de 32, en Zacatecas no han logrado levantar al mero, mero de la 4T, pues para abril apenas fueron cuatro de cada 10 los que todavía están contentos, según Consulta Mitofsky. Con un raquítico 1.7 recuperado, el 44 por ciento de validación local está lejos, lejísimos del 62 por ciento nacional.

Las serpientes aún se preguntan cómo es que opositores, como Nuevo León, Querétaro y Aguascalientes, den mejores resultados para AMLO, cuando Zacatecas tiene sello Morena (o eso decía en las boletas). Así las cosas, ¿sabrá el presidente que sus funcionarios por acá están más ocupados en grillas que en la Cuarta Transformación? Y de los números de la nueva gobernanza, pues decir que van bien sus enemigos.

 

VA LA SUYA

¡Cumplieron! Las diputadas de Nueva Alianza fueron a la fiscalía a interponer formal denuncia por violencia política de género. A ver para dónde se hacen los acusados porque, a lo que se sabe, fue en contra de varios legisladores y de la innombrable delegada del Malestar. ¿Habrá carretada de desafueros para responder a las acusaciones?

Las víboras parlamentarias aseguran que hay bastantes pruebas de los ataques, el acoso, las humillaciones de que han sido objeto, sobre todo, Susana Barragán y las ex morenistas Imelda Mauricio y Priscila Benítez. Si no, que le pregunten al diario de los debates y, claro, a las grabaciones de las respectivas sesiones.

Mal y de malas la fracción de Morena y sus rémoras al creer que son intocables y que, por cumplir caprichos de los que se dicen dueños de la nueva gobernanza, quedarán impunes. ¡Nones!

 

PAREJOS

La que aprovechó la comparecencia del fiscal Francisco Murillo fue la diputada Karla Valdez, para reclamarle por qué su área de derechos humanos primero da cursos de protección y luego acelera denuncias en contra de medios de comunicación.

Preocupación advirtió la panista porque funcionarios de la fiscalía politicen denuncias al darle celeridad a la interpuesta por Verónica “D”. Cuestionó que, por críticas periodísticas, se asuma que hay violencia política de género.

Señalan a la prensa como brazo armado, con tal de que se deje de criticar a la delegada, reprochó la legisladora. Así es que exigió el mismo trato a las denuncias interpuestas por periodistas, por intimidación. Murillo se limitó a decir que les dan seguimiento a todas y que se respeta la Constitución: la manifestación de las ideas no será objeto de inquisición judicial. Ahora nomás que avisen a las oficinas de Malestar.

 

PREDECIBLES

Es un hecho que entre la nueva gobernanza los hay que no están contentos con la permanencia de Francisco Murillo al frente de la fiscalía. Y quedó en claro con la postura y los ataques que le propinó el diputado Ernesto González.

Para nadie es desconocido que el de Morena no actúa solo; siempre trae consigna porque es un quedabien. Ahora sí que, en la comparecencia, llegó, gritó, insultó y se fue. Bien dijo el petista Xerardo Ramírez: puro show y se van, justo lo que el morenista criticó a la oposición cuando se hizo vacío al de Finanzas, Ricardo Olivares. Ahí sí no lo toquen.

Por cierto, Ernesto hizo quedar mal a sus maestras de preescolar, ya que en su improvisada pancartita con la que “se manifestó” ante el pleno, se vio que con trabajos la letra le salió. Seguramente porque olvidó sus crayolas.

 

VERGÜENZA

De indignación y pena ajena fue enterarse en Zacatecas de la represión contra colectivos feministas en Irapuato. Y lo fue porque el encargado de la Seguridad en aquella ciudad es nada más y nada menos que ¡Víctor Armas!

Resulta que, apenas a un mes de que Armas Zagoya iniciara los exámenes para quedarse el puesto de secretario (aguas a los irapuatenses), el zacatecano fue nota nacional por la actuación de la policía a su cargo, que terminó con manifestantes golpeadas y arrestadas. Para brutalidades, brutos.

En un déjà vu a sus tiempos de cadenero, el ex funcionario tellista, alonsista, amalista… aplicó férrea defensa del edificio de la presidencia municipal. Mientras, critican por aquellos lares, la delincuencia anda como Juan por su casa. De metida en metida de pata, el peligro es que nos lo regresen, advierten los ponzoñosos.


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