PARA ATRÁS

Zacatecas, como los cangrejos. Este martes fue de evaluaciones a los estados y las de Zacatecas resultaron de pena, pues fuimos de los primeros en deterioro de paz y de los últimos en economía. ¡El peor de los mundos!

Los altos niveles de violencia nos costaron nada más un desplome de 17 lugares en el Índice de Paz, en los seis años más recientes. O sea: del fatídico cierre de Miguel Alonso al nado de a muertito de Alejandro Tello, más tres meses de la nueva gobernanza.

Mientras, en el Índice de Competitividad, se notó el “trabajo diferente”. Ahora, el estado puede decir que está entre los cinco más, pero los más bajos del país. Según los que le saben (no crea que es grilla de los venenosos), de los viajes a China nada nos resultó.

Y aunque ya es de todos conocido que cargamos herencia maldita, más que preocupados necesitamos ocupados. No vaya a ser que vayamos de mal en peor. Repetimos: las cuentas ya son de los que siguen.

PEINADO

Se va, se va, se fue. Como lo advirtió, el diputado ex petista José Luis “Cepillo” Figueroa dejó la bancada a la que nunca perteneció. Se dieron roces serios con el coordinador Xerardo Ramírez, a quien le llegó a decir: “tú no me representas”.

Confeccionada la nueva mayoría, El Cepillo menos tenía cabida. Tiro por viaje, sus dos “compañeros” de fracción votaban en contra de lo que consideraba bien para Morena y la 4T, región Zacatecas, cada vez peor.

Tan se veía venir, que las altas esferas del PT ni se inmutaron. Eso sí, el diputado se curó en salud y ya registró partido local ante el IEEZ. Es guarín, pero se fija.

Lo que no le queda claro es que también está de más para los oficialistas y los dueños de la nueva gobernanza. Lo toleran porque significa un voto que tanta falta le hace a los morenos y alicaídos aliados. De ahí en más, también lo mandan a la peinada.

SIN REMEDIO

Como el discurso, cara y moral van al doble entre los diputados, las posturas se asoman irreconciliables. No hay para dónde hacerse. Cada bando está debidamente atrincherado en su estrechez mental y, aunque falta un buen tramo, se deja ver que la 64 no terminará en algo bueno.

Lo peor es que es de fuera que le echan la leña al fuego. Así es que parte de los actuales ocupantes de la mal llamada Casa del Pueblo ni siquiera actúan por voluntad propia, sino que la mano que mece la Legislatura es la que se da vuelo. Dirían las víboras: “una fulana de tal”.

Nomás que advierten los venenosos que ya son varios los titiriteros. Así es que, por más choro que avienten los legisladores, no es su decisión el llegar a los acuerdos. Y la zanja cada vez se hace más ancha. 

PAGO POR EVENTO

Qué traumas arrastraran los dueños de la nueva gobernanza que, en ocho meses, sólo lastimaron a varios sectores de la población. Si la idea es desgobernar, les está saliendo al dedillo.

A diario han de estar calculando quién les falta para armarles pleito. La entidad está de cabeza y, en lugar de buscar la unidad, se empeñan en ofender, apretar, estirar la liga hasta que se les revienta y todo termina en Palacio Nacional para que se les resuelva.

La lista de agraviados es larga, pero imagínese ahora una marcha, manifestación, toma de instalaciones y hasta huelga de hambre por los diputados que, como a maestros, pensionados, jubilados, etc., no les han pagado. Se las juraron y se las cumplieron.

El secretario de Finanzas, Ricardo Olivares, cumplió a cabalidad la instrucción de cerrarle la llave a la Legislatura. Y aunque el de Morena Ernesto González se llene la boca diciendo que “ahora no hay maicito”, pues dicen que ya están listos los 100 mil pesos para cada diputado que doble las manos. ¡Sí, hay!, ¡sí, hay!, ¡sí hay!

NO PASÓ

¡Se quedó con las ganas! Cuentan las víboras guanajuatenses que a Víctor Armas no se le hizo quedarse como titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana en Irapuato, en la que se había hecho ilusiones. Ni modo: el que nace para guarro no pasa de cadenero. ¿O cómo era?

La alcaldesa Lorena Alfaro terminó por nombrar a Luis Ricardo Benavides en el cargo, luego de que el zacatecano, ex funcionario tellista, alonsista, amalista…, protagonizara el vergonzoso repudio a nivel nacional por la represión a una manifestación de grupos feministas.

Además, murmuran los vecinos chismosos, en la SSC dejó un bonito desbarajuste. Así, Armas Zagoya duró el asombroso tiempo de mes y medio como encargado de la secretaría, para la que ya hasta había iniciado sus exámenes de control de confianza. Con su historial en Zacatecas, más de uno esperaba conocer el resultado.


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