De política y cosas peores

Armando Fuentes
Armando Fuentes

“Tengo una novia muy ardiente. Me pide que le haga el amor tres veces cada día: una por la mañana, por la tarde otra y la tercera en el turno de la noche. Eso me tiene exánime, agotado, exangüe, feble, laso y escuchimizado. He perdido peso; la vista se me anubla; divaga mi cerebro; la…

De política y cosas peores

Armando Fuentes
Armando Fuentes

Ayer estuve con el Jesús en la boca y con el alma en un hilo. Así se decía antes para describir el estado de ánimo llamado susidio -en México susirio-, equivalente a zozobra, desasosiego o inquietud. Y es que a la hora en que escribí estos renglones aún no se sabía nada acerca de los…

De política y cosas peores

Armando Fuentes
Armando Fuentes

“Tenga cuidado al usar este condón -le advirtió el farmacéutico a don Gerontino, señor de edad madura-. El material de que está hecho produce a veces una reacción alérgica consistente en una gran inflamación del atributo varonil”. Preguntó con extrañeza don Gerontino: “¿Y qué tiene eso de malo?”. Susiflor, linda muchacha, hablaba con su madre:…

De política y cosas peores

Armando Fuentes
Armando Fuentes

Habitación 210 del popular Motel Kamawa. La sabidora mujer vio por primera vez al natural a su galán, de nombre Meñico Maldotado, y le preguntó con acento desabrido: “¿A quién crees que vas a satisfacer con.eso?”. Respondió él con una gran sonrisa; “A mí”. Lady Loosebloomers se molestaba porque su marido, lord Feebledick, andaba siempre…

De política y cosas peores

Armando Fuentes
Armando Fuentes

“Ven a la cama, guapo”. Así le dijo Pirulina, muchacha sabidora, a Candidito, doncel de inocencia angelical que a sus 25 años se había conservado virgen. ¿Por qué le hizo tal invitación? Porque Candidito la visitó en su departamento y le llevó un ramos de flores. Jamás en su agitada vida había recibido Pirulina un…

De política y cosas peores

Armando Fuentes
Armando Fuentes

Pirulina, muchacha sabidora, le hizo una sugestiva invitación a Candidito, joven de acrisolada castidad. El púdico mancebo preguntó, dudoso: “Si hacemos eso que me pides ¿me seguirás queriendo?”. “Sí -prometió Pirulina-. Claro, si lo haces bien”. Con todo respeto -así dice López Obrador antes de joder a alguien-, pienso que la Academia incurre en omisión…

De política y cosas peores

Armando Fuentes
Armando Fuentes

Una sexoservidora le dijo a otra: “Debemos estar tranquilas por nuestro trabajo, Mesalinia. A nosotras no nos puede sustituir una máquina”. Doña Trisagia fue a confesarse con el padre Arsilio, según era su costumbre diaria. A fin de anunciar su presencia dijo la frase sacramental: “Ave María Purísima”. Le contestó una voz áspera: “Buenas tardes”….

De política y cosas peores

Armando Fuentes
Armando Fuentes

Estoy hablando con don Abundio, el viejo cuidador del rancho, acerca de las cosas del Potrero. Las acequias, los árboles, las siembras. Me dice de repente en tono admonitorio, sin que el consejo venga al caso: “Mire, señor licenciado: si ve usté a alguien que está en el sol pudiendo estar en la sombrita, haga…

De política y cosas peores

Armando Fuentes
Armando Fuentes

“En el curso de la noche de bodas le hice el amor cuatro veces a mi esposa”. Eso declaró un jactancioso sujeto en el bar Tulos. Manifestó otro: “Yo le hice el amor a la mía tres veces”. Un amigo que estaba con ellos no decía nada. “¿Y tú? -le preguntaron-. ¿Cuántas veces le hiciste…

De política y cosas peores

Armando Fuentes
Armando Fuentes

En estos días de confinamiento, Armando, he tenido una asidua visitante: la nostalgia. Tu tío Felipe ha vivido mucho, por eso no tiene miedo de morir. Y ha vivido bien, por eso no teme recordar. Recuerdos tengo muchos, todos buenos. Los malos los he olvidado ya. Una cosa recordé hoy. Sentí feo cuando a la…

De política y cosas peores

Armando Fuentes CATÓN
Armando Fuentes CATÓN

–»Luego me desabotonó la blusa». Loretela se estaba confesando con el padre Carulino, el nuevo y joven párroco del pueblo. «¿Y luego?» –preguntó con cierta agitación el padrecito.  «Luego –siguió Loretela– me desabrochó el brassiére y me llenó el busto de besos al mismo tiempo ardientes y húmedos». «¿Y luego? ¿Y luego?» –quiso saber el…

De política y cosas peores

ARMANDO FUENTES
ARMANDO FUENTES

“Hooker!… Harlot!… Whore!… Bawd!… Hot pants!… Cyprian!… Floozy!.. Tart!…”. Todos esos voquibles que en lengua inglesa sirven para nombrar a las mujeres que ejercen la prostitución le asestó lord Feebledick a su esposa, lady Loosebloomers. “¿Por qué me dices eso?” -preguntó ella-. “¿Cómo por qué? -rebufó el lord-. Este lunes te encontré en la cama…